Más de 800 inversores se unieron a nosotros en la Junta Anual de este año, celebrada en Madrid: una jornada completa de análisis, perspectivas y debate sobre el futuro de los mercados privados.
Paloma Ybarra Miranda inauguró la Junta.
Claudio Aguirre Pemán repasó los principales hitos del ejercicio y compartió el fundamento estratégico de la transacción anunciada con Mercer, así como lo que supone para nosotros y para nuestros clientes.
El General Pedro Méndez de Vigo y Montojo ofreció una ponencia magistral sobre los desafíos geopolíticos a los que se enfrenta Europa y sus implicaciones. A continuación, se celebró la entrega de los AltamarCAM PE ESG Awards, concedidos este año por Miguel Zurita Goñi, que reconocieron a Apheon y PAI Partners.
José Luis Molina ofreció una visión sobre por qué y cómo la industria de los mercados privados continúa creciendo y por qué su potencial de crecimiento a largo plazo sigue siendo muy significativo, especialmente en el mercado secundario, donde el volumen global de transacciones alcanzó un récord de aproximadamente 240.000 millones de dólares en 2025.
Posteriormente se celebraron sesiones específicas para cada clase de activo: private equity, con Miguel Echenique e Ignacio de la Mora Areitio; deuda privada, con Rodrigo Echenique y José María Fernández; venture capital, con Marcel Rafart; infraestructuras, con Antonio Guinea y Antonio Villalba; e inmobiliario, con Carlos Esteban y Ramón Hermosilla .
Principales conclusiones:
El crecimiento es un medio para convertirnos en un mejor socio para nuestros clientes, no un fin en sí mismo. De cara al futuro, el ritmo de recuperación de la actividad en los mercados privados dependerá en gran medida de la evolución de variables críticas como la estabilidad geopolítica, la resolución de la crisis energética, la normalización de la inflación y los tipos de interés, así como de una mayor visibilidad sobre el impacto a largo plazo de la inteligencia artificial.
Estos factores serán determinantes para recuperar niveles de actividad y distribuciones más normalizados, que siguen siendo una de las principales preocupaciones de los inversores.
La disrupción provocada por la inteligencia artificial está generando oportunidades, no solo desafíos. Las compañías en cartera continúan mostrando sólidos fundamentales, respaldando valoraciones que históricamente han superado el comportamiento de los mercados cotizados a largo plazo. Asimismo, el mercado secundario sigue mostrando una dinámica especialmente favorable.
En deuda privada, el riesgo no reside en la clase de activo en sí, sino en la calidad del proceso de concesión de crédito (underwriting). A medida que aumenta la dispersión entre gestores, la selección cobra más importancia que nunca. Esta clase de activo ha evolucionado hasta ofrecer atractivas oportunidades de rentabilidad ajustada al riesgo para los inversores más sofisticados y selectivos.
Las infraestructuras han demostrado su resiliencia a lo largo del ciclo: los fondos de infraestructuras han registrado valoraciones trimestrales positivas en prácticamente todos los trimestres desde 2016, con la única excepción del impacto provocado por la COVID-19, al tiempo que han distribuido de forma consistente rentabilidades anuales superiores al objetivo del 3 %.
El sector inmobiliario continúa enfrentándose a un entorno complejo, marcado por la presión sobre los precios y un menor nivel de actividad. No obstante, están surgiendo interesantes tendencias temáticas que podrían generar atractivas oportunidades de inversión a largo plazo.