Navigating Private Markets – September 2022 Release

Septiembre 2022

La recuperación global resultante de las medidas fiscales y monetarias de apoyo a la crisis sanitaria generada por el COVD-19 junto con la guerra en Ucrania han desencadenado una fuerte subida en los precios, salarios, y costes energéticos no vista en décadas. Nos encontramos en un nuevo paradigma caracterizado por tasas de inflación y tipos de interés permanentemente más elevados.

Los inversores tienen, pues, que considerar aumentar la asignación en sus carteras a activos con propiedades defensivas ante mayores niveles de inflación. Afortunadamente, tanto las inversiones en inmobiliario como en infraestructura han ofrecido rentabilidades sólidas1 en entornos de elevada inflación. Estos activos tienen ingresos indexados a la inflación, pueden contener las subidas de costes y beneficiarse de su apalancamiento operativo, y cuentan con financiación a largo plazo a tipos fijos, que mitiga las subidas de los tipos de interés.
Hay un pequeño secreto en el mundo de la inversión en activos privados que algunos aficionados no llegan a apreciar. En este mundo, el reto no es que te devuelvan el capital invertido. De hecho, el reto es mantener el capital invertido y alcanzar la exposición deseada. A diferencia de los fondos de activos tradicionales en el que los inversores pueden mantener su exposición ad infinitum, los fondos de activos privados llegan a devolver a sus inversores el capital invertido junto con las plusvalías obtenidas1.

Las exposiciones que alcanzan los inversores en activos privados vienen determinadas por sus compromisos, los desembolsos realizados, y la evolución de los fondos subyacentes. Como los inversores sólo controlan el tamaño y el momento de sus compromisos, tienen que considerar cuidadosamente que estrategia de compromisos a lo largo del tiempo mejor encaja en sus objetivos de inversión y su perfil de riesgo.

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